Son las enfermedades producidas por causa del lugar o del tipo de trabajo (por malas posturas, por hacer fuerza indebida, por falta de elementos de protección, etc). A lo largo del vínculo laboral el trabajador puede comenzar a sufrir dolores que se intensifican con el tiempo y que son provocados por el tipo de trabajo que realiza. Estas lesiones pueden tornarse crónicas y seguir agravándose si no se denuncian a tiempo ante la ART.
Teniendo en cuenta ello, determinados trabajos por el modo en que se realiza o factores externos, pueden traer consecuencias sobre tu salud.
Enfermedades como varices, hipoacusia, lumbalgia, hernias de disco, asma y problemas respiratorios, compresión del nervio ciático, tendinitis, entre otras, pueden ser debido a posturas, esfuerzos o exposición a agentes de riesgo presentes en el trabajo.
Las ART suelen rechazar el siniestro bajo la justificación de “enfermedad degenerativa” o “enfermedad inculpable” o “enfermedad preexistente”.
Si sentís algún dolor corporal leve o intenso a causa de tus tareas laborales, o te rechazaron el siniestro, contactate con nosotros. Te podemos asesorar.